31 ago 2025

 


LA VOZ DETRÁS DE LA PLUMA: NIEVES HIDALGO

Hoy, en «La voz detrás de la pluma», nos acompaña Nieves Hidalgo. Bienvenida y gracias por aceptar compartir parte de tu valioso tiempo con nosotros. Empecemos.

¿Qué te inspiró a convertirte en escritora?

Nada en concreto, ya desde muy pequeña tenía ideas en la cabeza que quería llevar al papel. Desde luego, leer desde que iba al colegio, ayudó bastante.

¿Cómo nace una historia en tu mente? ¿Empiezas por un personaje, una idea o una escena?

Cualquier objeto, situación o frase puede hacer que nazca una historia. Es como un fogonazo que guardo en la cabeza para, después, irle dando forma.

¿Qué parte del proceso creativo disfrutas más y cuál menos?

Disfruto escribiendo la historia. Pero lo que más me divierte es repasarla, todas las veces que sea necesario. Y cuando llega el momento de corregirla con mi equipo arcoíris, ya es la bomba, porque las carcajadas por los comentarios que me van haciendo son continuas.

¿Cómo manejas el bloqueo del escritor cuando aparece?

Lo dejo estar. No se puede forzar a las musas, ellas vienen cuando les da la real gana. Hay que esperar y ya está.

¿Cuál ha sido el mayor reto que has enfrentado como escritora?

Posiblemente escribir «La página rasgada». Porque no es una aventura, sino la vida de mi abuela donde, como no puede ser de otro modo, aparecen personajes muy cercanos y abrió mi corazón y mi memoria a los lectores.

¿Qué libro o autor ha influido más en tu estilo literario?

«Woodiwiss» con Shanna, que devoré en una noche y me he leído mil veces; Marisa Villardefrancos con «El caballero de los brezos», una trilogía muy antigua, de mi madre, que acabé robándole. 

¿Cómo fue la experiencia de publicar tu primer libro?

Un sueño, desde luego. Aunque para una persona como yo, escéptica para muchas cosas, fue una sorpresa que no me esperaba. Tener lo que has inventado en las manos es algo indescriptible. De todos modos, hoy en día, después de un montón de novelas y relatos, lo veo todo como si no fuese yo, como si hablásemos de otra persona.

¿Hay algún género que te gustaría explorar en el futuro y que aún no has intentado?

Menos erótica, que no me llama, creo que he escrito de todo (aunque no esté publicado). Incluso escribí una novela de terror, jajaja. Soy un culo inquieto, como dice mi madre, y me tengo que moer incluso en lo que invento.

¿Tienes algún lugar especial donde te gusta escribir o donde sientes más inspiración?

En mi cuartito, con mis papeles alrededor, sin música y sin que me molesten. La inspiración me llega en cualquier lado, pero para escribir necesito aislarme.

¿Hay alguna manía o costumbre curiosa que tengas al escribir o leer?

Sí: que ni me hablen.

¿Eres más de escribir de día o de noche?

Al principio, como trabajaba, tenía que escribir de noche. Ahora, de día. Pero siempre he sido gato nocturno.

¿Eres disciplinada o caótica al trabajar?

Totalmente caótica. De brújula, como se dice, pero yo de las estropeadas.

¿Eres más lectora o escritora?

Sin duda. Puedo tardar cinco meses o más en escribir una novela, y durante ese tiempo puedo leerme veinte. Aunque esté metida de lleno en una historia, no puedo dejar de leer. Como siempre digo: si no tengo un libro a mano, me leo el folleto del supermercado. Pero tengo que leer sí o sí.

¿Qué crees que necesita una historia para atrapar al lector desde el principio?

Yo creo que tensión. Si un libro no me atrapa en los dos primeros capítulos, lo olvido. Cuando escribo intento que el primer capítulo deje al lector con la necesidad de saber cómo continúa.

¿Qué esperas que tus lectores se lleven de tus libros?

Un buen rato, principalmente. Y si de paso les aporto algún dato histórico, mejor que mejor. Pero lo principal es que se evadan y cierren la novela con una sonrisa.

¿Cuál es tu recuerdo más antiguo relacionado con los libros o la lectura?

Un baúl muy viejo que estaba a los pies de la cama de mis padres, ¡¡repleto de novelas!! Para mí fue como si hubiese descubierto la tumba de Tut-Ank-Amón. Creo que me leí todas las novelas que había allí, eran una aventura tras otra.

¿Cómo manejas las críticas a tus libros o a tu trabajo?

Las buenas con agradecimiento, por tomarse un tiempo para hacerlas; las malas, igual. De todas se aprende y no es bueno tener siempre palmeros al lado, es mejor personas que te digan lo que realmente piensan.

¿Quiénes son las personas que más te han apoyado en tu camino como escritora?

Mis padres, que siempre me alentaron; mi esposo, que me regala todo el tiempo que necesito y hace de corrector muchas veces; mi hijo, al que le he robado muchas horas de juegos y nunca se ha quejado. Lola, Laura y Almudena, mi maravilloso trío tricolor, las que me repasan la novela, me corrigen y comparten momentos inolvidables.

¿Cuál es tu peor miedo como escritora?

No creo tenerlo. En todo caso, que una novela que sé que vale, no tenga tanta aceptación como otras que son más sencillas. Pero para gustos se hicieron los colores y los lectores eligen el que más les gusta.

¿Alguna vez sentiste que querías dejar de escribir? ¿Qué te hizo continuar?

Unas cuantas veces, sí, viendo cosas que no me gustan dentro de este mundillo. Continué gracias a mi grupo tricolor, a mi marido y a tantas lectoras como le han escrito dándome las gracias por mis novelas. Saber que has ayudado con tu trabajo a una persona que estaba en un mal momento, anima a continuar.

¿Qué tipo de legado te gustaría dejar como autora?

No soy tan importante como para dejar legado alguno, eso se lo dejo a los consagrados. En todo caso, que me recuerden como una lectora empedernida a la que gustó compartir con las demás las aventuras que creaba en su cabeza.

¿Qué le dirías hoy al «tú» del pasado que apenas comenzaba a escribir?

Pues que escriba contra viento y marea. Porque, aunque el «yo» del presente esté desencantado viendo en lo que se está convirtiendo el mundo de la escritura, el disfrute de crear una historia no tiene precio.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar a escribir, pero no sabe por dónde empezar?

Leer a autoras y autores que merezcan la pena, no a los que pueden tener cientos de comentarios de amistades. Leyendo a otros autores y en distintos géneros ayuda a crear un estilo propio. Pensar que una se puede poner al ordenador y escribir algo decente, cuando no se ha leído el género al que se quiere dedicar, es pérdida de tiempo.  

De todo lo que has escrito, ¿tienes alguna novela o personajes preferidos?

Quiero a todos por igual, porque todos son mis chicas y chicos. Pero si tengo que elegir a uno solo me quedo con Dargo, el protagonista de Lo que dure la eternidad, mi primera aventura. Después de veinte años continúa dándome alegrías, la siguen leyendo y no paran los mensajes diciéndome que se han enamorado de él.  

Y para acabar. ¿Quién es realmente Nieves Hidalgo?

Una mujer con mala uva y la cabeza llena de pájaros, que se encabrona viendo injusticias, que no admite normas estúpidas y que detesta a los que propagan el odio y el racismo (sea del tipo que sea). Una mujer vulgar y corriente que necesita volar a otros mundos para olvidarse, muchas veces, del que tenemos.

Muchas gracias por tu presencia en «La voz detrás de la pluma». Ha sido un honor poder conocerte un poquito mejor.

Gracias a ti, compañera, por un ratito tan divertido, y por darme la oportunidad de acercarme a las lectoras. Un beso fuerte, fuerte para todas.

 

Entrevista hecha por María R. Samón

1 comments:

Eny Doineann dijo...

Enhorabuena, una entrevista genial.

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