NESSIE
Hoy hace un año que llegaste a mi vida. Algún
desaprensivo te abandonó con apenas un mes y medio. Chillabas asustado cuando
te vi por primera vez, pero cuando te cogí entre mis brazos tus chillidos se
convirtieron en un intento de ronroneo. Ya te habías metido de lleno en mi
corazón. Mucha gente me felicitó por salvarte; mucha me criticó por meter un
animal más en casa. Pero tú sabes que para mí los animales que vivís o han
vivido conmigo no sois meros animales o mascotas. No sois solo perros, o gatos,
o cobayas, o hámsteres, o peces o pájaros, o la especie que sea. Sois parte de
mi vida, parte de mi familia. Sois mis niños.
Llegaste a mí en el peor momento
de mi vida. Por eso sé que alguien, desde el cielo, te envió, como también sé
que muchas personas pensarán que estoy loca al leer esto. Pero es así. Te
enviaron a mí para darme un motivo para reír en vez de llorar. Y lo
conseguiste. En este año son muchas las lágrimas que has secado y convertido en
risas, muchos los momentos tristes que has convertido en alegrías.
No sé cómo lo haces, pero sabes
perfectamente los momentos en que necesito tus mimos, tus ronroneos, tu
presencia. Y siempre apareces, mirándome con esos profundos ojos verdes llenos
de amor, diciéndome «estoy aquí, mami, todo está bien».
No, no es a mí a quien hay que
dar las gracias. Te las tengo que dar yo a ti y al cielo por aparecer en mi
vida cuando más falta me hacías. Te quiero, mi pequeño monstruito.


0 comments:
Publicar un comentario