11 ene 2026

 




LA VOZ DETRÁS DE LA PLUMA: MIQUEL SANCHIS

 

Hoy, en «La voz detrás de la pluma», nos acompaña Miquel Sanchis. Bienvenido y gracias por aceptar compartir parte de tu valioso tiempo con nosotros. Empecemos.


¿Qué te inspiró a convertirte en escritor?

 

Desde pequeño siempre me gustó leer. Siempre estaba con un libro en la mano. Me apasionaba la manera en la que creaban mundos. Cuando leí a Rosa Montero, supe que quería hacer lo mismo que ella. Le escribí una carta al periódico y me contestó. Desde ese momento supe que quería ser escritor.

 

¿Cómo nace una historia en tu mente? ¿Empiezas por un personaje, una idea o una escena?

 

Las historias siempre llegan a la mente por una escena, bien imaginada o bien vista en algún sitio: televisión, en el mercado, leyendo la prensa... También alguna conversación escuchada. Desde ese momento se activa la imaginación y las piezas empiezan a encajar. Los personajes van surgiendo luego.

 

 

¿Qué parte del proceso creativo disfrutas más y cuál menos?

 

Disfruto mucho la parte de documentación, de creación, de escritura y de corrección. La que menos me gusta, y es que he cogido miedo escénico, son las firmas y las ferias. Me aterra tener que vender mi obra, y considero que, en estos casos, no soy rentable ni para la librería que pueda confiar en mí o para la editorial, en caso de existir.

 

 

¿Cómo manejas el bloqueo del escritor cuando aparece?

 

Para el bloqueo, y es algo que he sufrido durante los últimos dos años, es no agobiarse, escribir solo si te apetece y te crees la historia que estás contando. Ante un bloqueo es mejor dejar que el tiempo pase y dedicarte a otras cosas, también placenteras. No es bueno obsesionarse con escribir.

 

 

¿Cuál ha sido el mayor reto que has enfrentado como escritor?

 

El mayor reto, en realidad fueron dos. El primero, atreverme a no depender de una editorial para publicar mis libros. El segundo, intentar crecer en cada novela, dar un nuevo salto mortal en cada libro, crear historias más redondas, hacer algo diferente cada vez.

 


¿Qué libro o autor ha influido más en tu estilo literario?

 

Al ser un lector desde pequeño creo, y firmemente, que de todo lo que vas leyendo, cada novela, quedan influencias. Te diría que Mercè Rodoreda, Antonio Gala, Rosa Montero y Terenci Moix, serían mis referentes.

 

 

¿Cómo fue la experiencia de publicar tu primer libro?

 

Fue una experiencia agridulce. Primero la felicidad de saber que una editorial confía en tu novela. Es alucinante ese proceso desde que la envías y la tienes por primera vez en las manos. Lo peor fue el engaño por parte de la editorial y la lucha por recuperar mis derechos. Te diría que me quedo con Y si mañana, la segunda novela. Ese fue, realmente el comienzo de todo. Ahí sentí la emoción de haber hecho algo realmente mío. Sientes vértigo y alegría.

 

 

¿Hay algún género que te gustaría explorar en el futuro y que aún no has intentado?

 

Diría que el género policiaco o la novela negra. Es un género que considero muy complicado, ya que hay mucho y, por desgracia, todo muy similar, muy igual. Me cansa el policía o la policía torturada, las tramas casi idénticas. Me gustaría escribir algo policiaco pero a mi estilo, más personal, diferente al resto. De momento no he sido capaz.

 

 

¿Tienes algún lugar especial donde te gusta escribir o donde sientes más inspiración?

 

En el despacho de mi casa, mientras suena ópera de fondo. He intentado escribir en otros lugares y no he sido capaz.

 

 

¿Hay alguna manía o costumbre curiosa que tengas al escribir o leer?

 

Al leer tengo que terminar siempre en capítulo par. A la hora de escribir, y es horrible, necesito un café, un despertador y la música de fondo.

 

 

¿Eres más de escribir de día o de noche?

 

Me gusta más escribir de mañana pero, debido al trabajo, tengo que utilizar las noches que puedo y las vacaciones.


 

¿Eres disciplinado o caótico al trabajar?

 

Soy bastante caótico. No suelo hacerme mapas de ambientación, ni fichas de personajes. Sí tengo unos pequeños apuntes y, a partir de ahí, me dejo llevar. Las historia me la marcan los personajes y las situaciones creadas.

 

 

¿Eres más lector o escritor?

 

Soy de las dos cosas a la vez. No puedo anteponer una sobre la otra. Me moriría sin leer y me moriría sin escribir.

 

 

¿Qué crees que necesita una historia para atrapar al lector desde el principio?

 

Necesita un inicio impactante, bien sea por la crudeza de un crimen, o por la belleza de una escena costumbrista. Necesita dejar los primeros capítulos en alto, con algún misterio por resolver, algo que haga que el lector quiera voltear la página.

 

¿Qué esperas que tus lectores se lleven de tus libros?

 

Un rato de diversión, un viaje al alma, que les evoque recuerdos, alguna reflexión sobre la vida, tanto de mis personajes como la del propio lector. Que sea una novela que se quede en sus corazones por mucho tiempo.

 

 

¿Cuál es tu recuerdo más antiguo relacionado con los libros o la lectura?

 

Desde pequeño pedía a los Reyes Magos que me trajeran libros. Nunca me los traían. Hasta que cumplí los 12 años y me dejaron La isla del tesoro y El misterio del cuarto amarillo. También, como dato curioso, la paga que me daban mis padres, me la gasté en una colección de Agatha Christie.

 

 

¿Cómo manejas las críticas a tus libros o a tu trabajo?

 

Si la crítica está hecha con fundamento y criterio, y no siempre es así, las acepto de mil amores. Estamos en continuo aprendizaje y esas críticas nos ayudan a crecer como escritores. Pero si la crítica es por atacar, no se han leído los libros y van a lo personal, y hay algunas, las ignoro. No me gusta perder tiempo en cosas que no puedo controlar.

 

 

¿Quiénes son las personas que más te han apoyado en tu camino como escritor?

 

El apoyo fundamental llegó en 2017 con mi marido. Fue él el que leyó relatos que tenía escritos y me animó a publicar, a terminar una novela, a cumplir los sueños. También en amigos escritores a los que he ido conociendo y aprendiendo de ellos, apoyándonos mutuamente. Nunca he tenido el apoyo de nadie, ya que pensaban que era una tontería lo de escribir.

 

 

¿Cuál es tu peor miedo como escritor?

 

Mi mayor miedo es perder la chispa algún día, eso que hace que se conecte todo en la cabeza y fluya en las páginas. Me aterra también perder la vista y tener que dejar de escribir. Hoy por hoy, creo que ya lo he comentado, enfrentarme a firmas y ferias del libro.

 

¿Alguna vez sentiste que querías dejar de escribir? ¿Qué te hizo continuar?

 

He estado los dos últimos años planteándome si seguir publicando o no. Dejar de escribir nunca, ya que lo haría para mí. Publicar sí me lo he planteado. Son muchas decepciones, muchos palos en las ruedas, mucha falsedad que me afecta. Pero, cuando tengo un periodo de crisis, y los tengo, pienso en los lectores. Ellos son el motor que me anima a seguir, ya que gracias a ellos soy escritor. No me gustaría defraudarlos.

 

 

¿Qué tipo de legado te gustaría dejar como autor?

 

Que hice disfrutar a los lectores con mis historias. No aspiro a ser un autor de gran editorial. Creo que no doy el perfil, pero soy feliz con mi parcela de escritura. Ese sería mi legado: que alguien, al recordar la novela, sonriera al evocarla en su memoria.

 

 

¿Qué le dirías hoy al «tú» del pasado que apenas comenzaba a escribir?

 

Que no tenga prisa, que se prepare una coraza para los vientos que azotan este mundo, en el que, por desgracia, la hipocresía, los egos y la mala leche abundan. Le diría que se centre en disfrutar. Escribir no es competir contra nadie, es hacerlo con uno mismo.

 

 

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar a escribir, pero no sabe por dónde empezar?

 

Le diría que piense muy bien la historia, que se documente, que no piense que no interesará a nadie. Que los sueños, si los visualizas, se cumplen. Que escribir es disfrutar. Le diría que disfrute mucho y que no desespere.

 

 

De todo lo que has escrito, ¿tienes alguna novela o personajes preferidos?

 

Todas las novelas son especiales, pero siento predilección por Y si mañana. Es la más arriesgada en cuanto a forma, ya que es una novela dentro de otra novela. Me costó mucho parirla, y quedé satisfecho. En cuanto a los personajes, las tres son muy especiales, Sole, Julia Ferrán y Valeria. Son mis niñas. Las quiero a las tres por igual.

 

 

Y para acabar. ¿Quién es realmente Miquel Sanchís?

 

Alguien que intenta ser buena persona y buen compañero. Una persona que no deja de aprender y crecer, de soñar en conseguir disfrutar de lo escrito. Alguien que, a día de hoy, aún le da pudor decir que es escritor.

 

 

Muchas gracias por tu presencia en «La voz detrás de la pluma». Ha sido un honor poder conocerte un poquito mejor.

 

 

Entrevista hecha por María R. Samón


1 comments:

Anónimo dijo...

Muy buena entrevista.Me agustado tu manera de esplicarte y decir lo que sientes.
Para mi escribes muy bien , no dejes de hacerlo.Tienes muchos admiradoresaad

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