LA VOZ DETRÁS DE LA PLUMA: MIQUEL
SANCHIS
Hoy, en «La voz detrás de la pluma», nos acompaña Miquel Sanchis. Bienvenido y gracias por aceptar compartir parte de tu valioso tiempo con nosotros. Empecemos.
¿Qué te
inspiró a convertirte en escritor?
Desde pequeño
siempre me gustó leer. Siempre estaba con un libro en la mano. Me apasionaba la
manera en la que creaban mundos. Cuando leí a Rosa Montero, supe que quería
hacer lo mismo que ella. Le escribí una carta al periódico y me contestó. Desde
ese momento supe que quería ser escritor.
¿Cómo
nace una historia en tu mente? ¿Empiezas por un personaje, una idea o una
escena?
Las historias
siempre llegan a la mente por una escena, bien imaginada o bien vista en algún
sitio: televisión, en el mercado, leyendo la prensa... También alguna
conversación escuchada. Desde ese momento se activa la imaginación y las piezas
empiezan a encajar. Los personajes van surgiendo luego.
¿Qué
parte del proceso creativo disfrutas más y cuál menos?
Disfruto mucho la
parte de documentación, de creación, de escritura y de corrección. La que menos
me gusta, y es que he cogido miedo escénico, son las firmas y las ferias. Me
aterra tener que vender mi obra, y considero que, en estos casos, no soy rentable
ni para la librería que pueda confiar en mí o para la editorial, en caso de
existir.
¿Cómo
manejas el bloqueo del escritor cuando aparece?
Para el bloqueo, y
es algo que he sufrido durante los últimos dos años, es no agobiarse, escribir
solo si te apetece y te crees la historia que estás contando. Ante un bloqueo
es mejor dejar que el tiempo pase y dedicarte a otras cosas, también
placenteras. No es bueno obsesionarse con escribir.
¿Cuál ha
sido el mayor reto que has enfrentado como escritor?
El mayor reto, en
realidad fueron dos. El primero, atreverme a no depender de una editorial para
publicar mis libros. El segundo, intentar crecer en cada novela, dar un nuevo
salto mortal en cada libro, crear historias más redondas, hacer algo diferente
cada vez.
¿Qué
libro o autor ha influido más en tu estilo literario?
Al ser un lector
desde pequeño creo, y firmemente, que de todo lo que vas leyendo, cada novela,
quedan influencias. Te diría que Mercè Rodoreda, Antonio Gala, Rosa Montero y Terenci
Moix, serían mis referentes.
¿Cómo fue
la experiencia de publicar tu primer libro?
Fue una
experiencia agridulce. Primero la felicidad de saber que una editorial confía
en tu novela. Es alucinante ese proceso desde que la envías y la tienes por
primera vez en las manos. Lo peor fue el engaño por parte de la editorial y la
lucha por recuperar mis derechos. Te diría que me quedo con Y si
mañana, la segunda novela. Ese fue, realmente el comienzo de todo. Ahí sentí
la emoción de haber hecho algo realmente mío. Sientes vértigo y alegría.
¿Hay
algún género que te gustaría explorar en el futuro y que aún no has intentado?
Diría que el
género policiaco o la novela negra. Es un género que considero muy complicado,
ya que hay mucho y, por desgracia, todo muy similar, muy igual. Me cansa el
policía o la policía torturada, las tramas casi idénticas. Me gustaría escribir
algo policiaco pero a mi estilo, más personal, diferente al resto. De momento
no he sido capaz.
¿Tienes
algún lugar especial donde te gusta escribir o donde sientes más inspiración?
En el despacho de
mi casa, mientras suena ópera de fondo. He intentado escribir en otros lugares
y no he sido capaz.
¿Hay
alguna manía o costumbre curiosa que tengas al escribir o leer?
Al leer tengo que
terminar siempre en capítulo par. A la hora de escribir, y es horrible,
necesito un café, un despertador y la música de fondo.
¿Eres más
de escribir de día o de noche?
Me gusta más
escribir de mañana pero, debido al trabajo, tengo que utilizar las noches que
puedo y las vacaciones.
¿Eres
disciplinado o caótico al trabajar?
Soy bastante
caótico. No suelo hacerme mapas de ambientación, ni fichas de personajes. Sí tengo
unos pequeños apuntes y, a partir de ahí, me dejo llevar. Las historia me la
marcan los personajes y las situaciones creadas.
¿Eres más
lector o escritor?
Soy de las dos
cosas a la vez. No puedo anteponer una sobre la otra. Me moriría sin leer y me
moriría sin escribir.
¿Qué
crees que necesita una historia para atrapar al lector desde el principio?
Necesita un inicio
impactante, bien sea por la crudeza de un crimen, o por la belleza de una
escena costumbrista. Necesita dejar los primeros capítulos en alto, con algún
misterio por resolver, algo que haga que el lector quiera voltear la página.
¿Qué
esperas que tus lectores se lleven de tus libros?
Un rato de
diversión, un viaje al alma, que les evoque recuerdos, alguna reflexión sobre
la vida, tanto de mis personajes como la del propio lector. Que sea una novela
que se quede en sus corazones por mucho tiempo.
¿Cuál es
tu recuerdo más antiguo relacionado con los libros o la lectura?
Desde pequeño
pedía a los Reyes Magos que me trajeran libros. Nunca me los traían. Hasta que
cumplí los 12 años y me dejaron La isla del tesoro y El misterio del
cuarto amarillo. También, como dato curioso, la paga que me daban mis
padres, me la gasté en una colección de Agatha Christie.
¿Cómo
manejas las críticas a tus libros o a tu trabajo?
Si la crítica está
hecha con fundamento y criterio, y no siempre es así, las acepto de mil amores.
Estamos en continuo aprendizaje y esas críticas nos ayudan a crecer como
escritores. Pero si la crítica es por atacar, no se han leído los libros y van
a lo personal, y hay algunas, las ignoro. No me gusta perder tiempo en cosas
que no puedo controlar.
¿Quiénes
son las personas que más te han apoyado en tu camino como escritor?
El apoyo
fundamental llegó en 2017 con mi marido. Fue él el que leyó relatos que tenía
escritos y me animó a publicar, a terminar una novela, a cumplir los sueños.
También en amigos escritores a los que he ido conociendo y aprendiendo de
ellos, apoyándonos mutuamente. Nunca he tenido el apoyo de nadie, ya que
pensaban que era una tontería lo de escribir.
¿Cuál es
tu peor miedo como escritor?
Mi mayor miedo
es perder la chispa algún día, eso que hace que se conecte todo en la cabeza y
fluya en las páginas. Me aterra también perder la vista y tener que dejar de
escribir. Hoy por hoy, creo que ya lo he comentado, enfrentarme a firmas y
ferias del libro.
¿Alguna
vez sentiste que querías dejar de escribir? ¿Qué te hizo continuar?
He estado los dos
últimos años planteándome si seguir publicando o no. Dejar de escribir nunca,
ya que lo haría para mí. Publicar sí me lo he planteado. Son muchas
decepciones, muchos palos en las ruedas, mucha falsedad que me afecta. Pero,
cuando tengo un periodo de crisis, y los tengo, pienso en los lectores. Ellos
son el motor que me anima a seguir, ya que gracias a ellos soy escritor. No me
gustaría defraudarlos.
¿Qué tipo
de legado te gustaría dejar como autor?
Que hice disfrutar
a los lectores con mis historias. No aspiro a ser un autor de gran editorial.
Creo que no doy el perfil, pero soy feliz con mi parcela de escritura. Ese
sería mi legado: que alguien, al recordar la novela, sonriera al evocarla en su
memoria.
¿Qué le
dirías hoy al «tú» del pasado que apenas comenzaba a escribir?
Que no tenga
prisa, que se prepare una coraza para los vientos que azotan este mundo, en el
que, por desgracia, la hipocresía, los egos y la mala leche abundan. Le diría
que se centre en disfrutar. Escribir no es competir contra nadie, es hacerlo
con uno mismo.
¿Qué
consejo le darías a alguien que quiere comenzar a escribir, pero no sabe por
dónde empezar?
Le diría que
piense muy bien la historia, que se documente, que no piense que no interesará
a nadie. Que los sueños, si los visualizas, se cumplen. Que escribir es
disfrutar. Le diría que disfrute mucho y que no desespere.
De todo
lo que has escrito, ¿tienes alguna novela o personajes preferidos?
Todas las novelas
son especiales, pero siento predilección por Y si mañana. Es la más
arriesgada en cuanto a forma, ya que es una novela dentro de otra novela. Me
costó mucho parirla, y quedé satisfecho. En cuanto a los personajes, las tres
son muy especiales, Sole, Julia Ferrán y Valeria. Son mis niñas. Las quiero a
las tres por igual.
Y para
acabar. ¿Quién es realmente Miquel Sanchís?
Alguien que
intenta ser buena persona y buen compañero. Una persona que no deja de aprender
y crecer, de soñar en conseguir disfrutar de lo escrito. Alguien que, a día de
hoy, aún le da pudor decir que es escritor.
Muchas
gracias por tu presencia en «La voz detrás de la pluma». Ha sido un honor poder
conocerte un poquito mejor.
Entrevista
hecha por María R. Samón

1 comments:
Muy buena entrevista.Me agustado tu manera de esplicarte y decir lo que sientes.
Para mi escribes muy bien , no dejes de hacerlo.Tienes muchos admiradoresaad
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