LA VOZ DETRÁS DE LA PLUMA: MARI CARMEN ROLDÁN
Hoy, en «La
voz detrás de la pluma», nos acompaña Mari Carmen Roldán. Bienvenida y
gracias por aceptar compartir parte de tu valioso tiempo con nosotros.
Empecemos.
¿Qué te
inspiró a convertirte en escritora?
Creo que he
querido escribir desde que descubrí la lectura, desde muy niña tuve esa
inquietud y la ilusión de ser capaz de hacer eso que tanto me deslumbraba de
los escritores...
¿Cómo
nace una historia en tu mente? ¿Empiezas por un personaje, una idea o una
escena?
Siempre hay una
idea inicial, un tema que te moviliza y que quieres compartir, luego ya se van
dibujando los personajes y las escenas que son el medio a través de las que
contar.
¿Qué
parte del proceso creativo disfrutas más y cuál menos?
Como todo
proceso, la creación también tiene sus altos y bajos, sus momentos sublimes y
de gran intensidad emocional y otros menos brillantes o más rutinarios. Quizá
ese momento de disfrute es cuando aparece la chispa de un giro o te llega una
idea que te parece perfecta y que aporta mucho (aunque luego no lo sea tanto) y
te da un estímulo para seguir y avanzar en la historia. Quizá lo menos
atractivo sea la fase de planificación, que puede resultar más tediosa, pero
reconozco que es absolutamente necesaria en la creación.
¿Cómo
manejas el bloqueo del escritor cuando aparece?
Bloqueo como
tal no creo que haya tenido, pero sí momentos en los que creo que no están
saliendo las cosas como a mí me gusta. Entonces intento descansar, tomar
perspectiva y leer. Otro truco es cambiar de escena y trabajar en algo
diferente que ya tengo en la escaleta de la planificación.
¿Cuál ha
sido el mayor reto que has enfrentado como escritora?
¡Puff! Creo que
enfrentarme a mi novela «Canciones Robadas», que era una historia que yo tenía
bastante clara en mi cabeza, que casi la «veía» en fotogramas como si fuere una
película, pero que no conseguía ubicarla en los estándares de género, y eso
podía ser un hándicap a la hora de la publicación; al menos era lo que muchos
me decían. Aun así, no quise renunciar a ella. Le di forma y trabajé con mucha
ilusión en esa historia que yo sentía que debía contar. Hoy me siento muy
orgullosa de ese empeño y del resultado.
¿Qué
libro o autor ha influido más en tu estilo literario?
Entiendo que
todo lo que leemos nos influye, aunque no podría calibrar en qué medida. Pero
si tengo que nombrar obras que me han hecho un clic, serían muy claramente «La
Historia interminable» y luego todo lo de García Márquez. Aún recuerdo que
siendo muy joven, concluí «Cien años de Soledad» y quedé tan perpleja e
impresionada que volví a empezarla de nuevo para poder asimilar todo.
¿Cómo fue
la experiencia de publicar tu primer libro?
Difícil. Publicar
para un novel siempre es muy difícil. Te crees que escribir es complicado, pero
no, lo duro empieza después si no eres alguien popular o con legiones de
seguidores, que no es mi caso (jaja). El proceso de llamar a las puertas de las
editoriales es descorazonador. No entraré en más detalles para no polemizar.
Sí que es
cierto también que, cuando por fin tienes la obra impresa en tus manos, todo se
olvida y la emoción es indescriptible. Por eso, para los escritores que
intentamos abrirnos camino casi en solitario, cada lector emocionado y cada
mensaje de aliento o de gratitud tras leer tu libro es todo un acontecimiento y
un triunfo. Me quedo con ese feedback tan bonito que estoy recibiendo de mis
lectores.
¿Hay
algún género que te gustaría explorar en el futuro y que aún no has intentado?
Creo que me
gustaría explorar la novela histórica, aunque me parece un género difícil y que
requiere de un gran trabajo previo de documentación. Le tengo respeto, pero lo
tengo en la lista de pendientes.
¿Hay
alguna manía o costumbre curiosa que tengas al escribir o leer?
Manía quizá no,
pero es cierto que cuando escribes, sin querer ya lees de otro modo. Además de
la historia te atrapa el estilo, disfrutas más con un giro sorprendente o con
un lenguaje cuidado. También eres más crítico si algo no te termina de
convencer. Y otra cosa que hago mucho es que cuando me gusta algo de un autor,
acabo buscando y leyendo casi toda su obra.
¿Eres más
de escribir de día o de noche?
Siempre he sido
más productiva por la noche, para leer y para escribir me declaro noctámbula
empedernida. Si algo me atrapa, entro en vigilia enseguida.
¿Eres
disciplinada o caótica al trabajar?
Creo que
disciplinada, aunque en ocasiones, me permito alguna licencia y me relajo, pero
sin caos, jaja.
¿Eres más
lectora o escritora?
No sabría
separar; quizá soy una lectora que escribe. No puedo concebir la escritura sin
lectura. Es parte de la preparación, de la formación, de la inspiración...
¿Qué
esperas que tus lectores se lleven de tus libros?
Siempre he
pensado que un buen libro no te deja siendo la misma persona tras leerlo. Y a
eso aspiro con mis lectores. «Canciones robadas» creo que es una historia de
las que «pellizcan» el corazón y conmueve. Si, además de disfrutar de una
historia, han movilizado emociones, si han podido ver algo del mundo o de las
personas desde otra óptica, si han podido reflexionar o hacer alguna
introspección útil para su vida, habrá merecido la pena…
¿Cuál es
tu recuerdo más antiguo relacionado con los libros o la lectura?
Mira, te
contaré que con diez o doce años a lo sumo, yo hice mi propio diccionario en
una libreta de anillas. Recuerdo que hice pestañas con las letras del alfabeto
y lo que iba escribiendo eran todas las palabras nuevas que aprendía con su
significado para no olvidarlas; para mí entonces era casi como un juego o un
reto, pero de ese modo las iba incorporando con naturalidad a mi vocabulario.
En fin, cosas
de adolescentes del siglo pasado (puf!!!), cuando no teníamos IA ni siquiera
internet... jaja.
¿Cómo
manejas las críticas a tus libros o a tu trabajo?
Creo que bien,
siempre que sean con fundamento. Tengo que decir que, por ahora, las críticas
son buenas y las sensaciones muy gratificantes en general. Quizá mi mayor
crítica soy yo misma que soy muy exigente...
¿Quiénes
son las personas que más te han apoyado en tu camino como escritora?
Con rotundidad,
mis padres. Ya no tanto como escritora, si no como lectora que entiendo que es
la base de mi formación. Desde muy pequeña me dejaron comprar y leer todo lo
que quise. Recuerdo que mi padre decía, con esa sabiduría práctica de los que
han tenido pocas oportunidades: «Para libros pídeme lo que quieras» ¡Y vaya si
lo hacía...! Jaja.
¿Cuál es
tu peor miedo como escritora?
Sin duda no ser
leída, al menos por tantos como a mí me gustaría. No saber cómo hacer para que
la novela llegue al público en general.
¿Qué tipo
de legado te gustaría dejar como autora?
¡Hala! La
palabra legado suena muy grande, pero por soñar me gustaría que mi obra me
trascendiera, que fuera conocida y comentada y que me recuerden como la autora
que quiso llegar y lo consiguió, al corazón de sus lectores.
¡Ah! Y ya que
estamos en el rincón de los deseos, que alguien diga: «No necesitó encasillarse
en un género, porque tenía su propio estilo».
¿Qué le
dirías hoy al «tú» del pasado que apenas comenzaba a escribir? ¡¡¡Qué
lo conseguimos!!! Que mereció la pena el esfuerzo...
¿Qué
consejo le darías a alguien que quiere comenzar a escribir, pero no sabe por
dónde empezar?
No soy muy de
consejos, pero sí le diría que escriba, que lo intente. Quizá también que se
deje ayudar, que se forme, que estudie. En ocasiones, podemos tener una buena
idea y mucha ilusión, pero no siempre tenemos las herramientas y la técnica
para llevarlas a cabo y eso también es fundamental.
De todo
lo que has escrito, ¿tienes alguna novela o personajes preferidos? Como
sabes, «Canciones robadas» es mi mayor proyecto literario y mi primera novela
publicada. Es una novela muy coral, con varios personajes que he creado con
mucho cariño y que ya son parte de mí. Eso es inevitable cuando has compartido
tantas horas y tanta emoción con algunos de ellos... Pero sin duda, me tengo
que quedar con Jero, el protagonista, ese chico perfecto, tan guapo por dentro
y por fuera, al que acompañamos en toda su ruptura vital. Es mi niño querido y
preferido...
Y para
acabar. ¿Quién es realmente Mari Carmen Roldán?
Esta entrevista
está siendo toda una reflexión vital... Pues soy una mujer muy activa, con
bastantes inquietudes y frentes abiertos en mi vida. Soy madre de dos hijos ya
adultos, soy profesional de la Salud Mental y del mundo del crecimiento
personal y la espiritualidad. Y creo que podría describirme como una gran
buscadora y una gran curiosa. Siempre me interesó saber, conocer... pero sobre
todo, entender a las personas y sus comportamientos. Creo que detrás de cada
acto, de cada conducta, hay una explicación y una historia que no sabemos.
Aspiro a tener y también a compartir esa mirada diferente y compasiva frente a
lo que pasa a nuestro alrededor. La literatura es un vehículo
maravilloso para mostrar esas intrahistorias que merecen ser contadas...
Muchas
gracias por tu presencia en «La voz detrás de la pluma». Ha sido un honor poder
conocerte un poquito mejor.
¡¡Gracias a ti
también, María!! Para mí ha sido un gusto esta conversación. ¡¡¡Hasta
siempre!!!
Entrevista
hecha por María R. Samón

1 comments:
👏es una mujer admirable!!
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