29 sept 2025

 



 

LA VOZ DETRÁS DE LA PLUMA: MARI CARMEN ROLDÁN

 

Hoy, en «La voz detrás de la pluma», nos acompaña Mari Carmen Roldán. Bienvenida y gracias por aceptar compartir parte de tu valioso tiempo con nosotros. Empecemos.

 

¿Qué te inspiró a convertirte en escritora?

Creo que he querido escribir desde que descubrí la lectura, desde muy niña tuve esa inquietud y la ilusión de ser capaz de hacer eso que tanto me deslumbraba de los escritores...  

 

¿Cómo nace una historia en tu mente? ¿Empiezas por un personaje, una idea o una escena?

Siempre hay una idea inicial, un tema que te moviliza y que quieres compartir, luego ya se van dibujando los personajes y las escenas que son el medio a través de las que contar.

 

¿Qué parte del proceso creativo disfrutas más y cuál menos?

Como todo proceso, la creación también tiene sus altos y bajos, sus momentos sublimes y de gran intensidad emocional y otros menos brillantes o más rutinarios. Quizá ese momento de disfrute es cuando aparece la chispa de un giro o te llega una idea que te parece perfecta y que aporta mucho (aunque luego no lo sea tanto) y te da un estímulo para seguir y avanzar en la historia. Quizá lo menos atractivo sea la fase de planificación, que puede resultar más tediosa, pero reconozco que es absolutamente necesaria en la creación. 

 

¿Cómo manejas el bloqueo del escritor cuando aparece?

Bloqueo como tal no creo que haya tenido, pero sí momentos en los que creo que no están saliendo las cosas como a mí me gusta. Entonces intento descansar, tomar perspectiva y leer. Otro truco es cambiar de escena y trabajar en algo diferente que ya tengo en la escaleta de la planificación.   

 

¿Cuál ha sido el mayor reto que has enfrentado como escritora?

¡Puff! Creo que enfrentarme a mi novela «Canciones Robadas», que era una historia que yo tenía bastante clara en mi cabeza, que casi la «veía» en fotogramas como si fuere una película, pero que no conseguía ubicarla en los estándares de género, y eso podía ser un hándicap a la hora de la publicación; al menos era lo que muchos me decían. Aun así, no quise renunciar a ella. Le di forma y trabajé con mucha ilusión en esa historia que yo sentía que debía contar. Hoy me siento muy orgullosa de ese empeño y del resultado.  

 

¿Qué libro o autor ha influido más en tu estilo literario?

Entiendo que todo lo que leemos nos influye, aunque no podría calibrar en qué medida. Pero si tengo que nombrar obras que me han hecho un clic, serían muy claramente «La Historia interminable» y luego todo lo de García Márquez. Aún recuerdo que siendo muy joven, concluí «Cien años de Soledad» y quedé tan perpleja e impresionada que volví a empezarla de nuevo para poder asimilar todo. 

 

¿Cómo fue la experiencia de publicar tu primer libro?

Difícil. Publicar para un novel siempre es muy difícil. Te crees que escribir es complicado, pero no, lo duro empieza después si no eres alguien popular o con legiones de seguidores, que no es mi caso (jaja). El proceso de llamar a las puertas de las editoriales es descorazonador. No entraré en más detalles para no polemizar.

Sí que es cierto también que, cuando por fin tienes la obra impresa en tus manos, todo se olvida y la emoción es indescriptible. Por eso, para los escritores que intentamos abrirnos camino casi en solitario, cada lector emocionado y cada mensaje de aliento o de gratitud tras leer tu libro es todo un acontecimiento y un triunfo. Me quedo con ese feedback tan bonito que estoy recibiendo de mis lectores.          

 

¿Hay algún género que te gustaría explorar en el futuro y que aún no has intentado?

Creo que me gustaría explorar la novela histórica, aunque me parece un género difícil y que requiere de un gran trabajo previo de documentación. Le tengo respeto, pero lo tengo en la lista de pendientes.

 

¿Hay alguna manía o costumbre curiosa que tengas al escribir o leer?

Manía quizá no, pero es cierto que cuando escribes, sin querer ya lees de otro modo. Además de la historia te atrapa el estilo, disfrutas más con un giro sorprendente o con un lenguaje cuidado. También eres más crítico si algo no te termina de convencer. Y otra cosa que hago mucho es que cuando me gusta algo de un autor, acabo buscando y leyendo casi toda su obra.   

 

¿Eres más de escribir de día o de noche?

Siempre he sido más productiva por la noche, para leer y para escribir me declaro noctámbula empedernida. Si algo me atrapa, entro en vigilia enseguida.

 

¿Eres disciplinada o caótica al trabajar?

Creo que disciplinada, aunque en ocasiones, me permito alguna licencia y me relajo, pero sin caos, jaja.

 

¿Eres más lectora o escritora?

No sabría separar; quizá soy una lectora que escribe. No puedo concebir la escritura sin lectura. Es parte de la preparación, de la formación, de la inspiración...

 

¿Qué esperas que tus lectores se lleven de tus libros?

Siempre he pensado que un buen libro no te deja siendo la misma persona tras leerlo. Y a eso aspiro con mis lectores. «Canciones robadas» creo que es una historia de las que «pellizcan» el corazón y conmueve. Si, además de disfrutar de una historia, han movilizado emociones, si han podido ver algo del mundo o de las personas desde otra óptica, si han podido reflexionar o hacer alguna introspección útil para su vida, habrá merecido la pena…

  

¿Cuál es tu recuerdo más antiguo relacionado con los libros o la lectura?

Mira, te contaré que con diez o doce años a lo sumo, yo hice mi propio diccionario en una libreta de anillas. Recuerdo que hice pestañas con las letras del alfabeto y lo que iba escribiendo eran todas las palabras nuevas que aprendía con su significado para no olvidarlas; para mí entonces era casi como un juego o un reto, pero de ese modo las iba incorporando con naturalidad a mi vocabulario.

En fin, cosas de adolescentes del siglo pasado (puf!!!), cuando no teníamos IA ni siquiera internet... jaja. 

 

¿Cómo manejas las críticas a tus libros o a tu trabajo?

Creo que bien, siempre que sean con fundamento. Tengo que decir que, por ahora, las críticas son buenas y las sensaciones muy gratificantes en general. Quizá mi mayor crítica soy yo misma que soy muy exigente...

 

¿Quiénes son las personas que más te han apoyado en tu camino como escritora?

Con rotundidad, mis padres. Ya no tanto como escritora, si no como lectora que entiendo que es la base de mi formación. Desde muy pequeña me dejaron comprar y leer todo lo que quise. Recuerdo que mi padre decía, con esa sabiduría práctica de los que han tenido pocas oportunidades: «Para libros pídeme lo que quieras» ¡Y vaya si lo hacía...! Jaja.

 

¿Cuál es tu peor miedo como escritora?

Sin duda no ser leída, al menos por tantos como a mí me gustaría. No saber cómo hacer para que la novela llegue al público en general.  

 

¿Qué tipo de legado te gustaría dejar como autora?

¡Hala! La palabra legado suena muy grande, pero por soñar me gustaría que mi obra me trascendiera, que fuera conocida y comentada y que me recuerden como la autora que quiso llegar y lo consiguió, al corazón de sus lectores. 

¡Ah! Y ya que estamos en el rincón de los deseos, que alguien diga: «No necesitó encasillarse en un género, porque tenía su propio estilo».

 

¿Qué le dirías hoy al «tú» del pasado que apenas comenzaba a escribir? ¡¡¡Qué lo conseguimos!!! Que mereció la pena el esfuerzo... 

 

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar a escribir, pero no sabe por dónde empezar?

No soy muy de consejos, pero sí le diría que escriba, que lo intente. Quizá también que se deje ayudar, que se forme, que estudie. En ocasiones, podemos tener una buena idea y mucha ilusión, pero no siempre tenemos las herramientas y la técnica para llevarlas a cabo y eso también es fundamental.  

 

De todo lo que has escrito, ¿tienes alguna novela o personajes preferidos? Como sabes, «Canciones robadas» es mi mayor proyecto literario y mi primera novela publicada. Es una novela muy coral, con varios personajes que he creado con mucho cariño y que ya son parte de mí. Eso es inevitable cuando has compartido tantas horas y tanta emoción con algunos de ellos... Pero sin duda, me tengo que quedar con Jero, el protagonista, ese chico perfecto, tan guapo por dentro y por fuera, al que acompañamos en toda su ruptura vital. Es mi niño querido y preferido...   

 

Y para acabar. ¿Quién es realmente Mari Carmen Roldán?

Esta entrevista está siendo toda una reflexión vital... Pues soy una mujer muy activa, con bastantes inquietudes y frentes abiertos en mi vida. Soy madre de dos hijos ya adultos, soy profesional de la Salud Mental y del mundo del crecimiento personal y la espiritualidad. Y creo que podría describirme como una gran buscadora y una gran curiosa. Siempre me interesó saber, conocer... pero sobre todo, entender a las personas y sus comportamientos. Creo que detrás de cada acto, de cada conducta, hay una explicación y una historia que no sabemos. Aspiro a tener y también a compartir esa mirada diferente y compasiva frente a lo que pasa a nuestro alrededor. La literatura es un vehículo maravilloso para mostrar esas intrahistorias que merecen ser contadas...

 

Muchas gracias por tu presencia en «La voz detrás de la pluma». Ha sido un honor poder conocerte un poquito mejor.

¡¡Gracias a ti también, María!! Para mí ha sido un gusto esta conversación. ¡¡¡Hasta siempre!!!  

 

 

Entrevista hecha por María R. Samón

 

1 comments:

Maria Pilar Marmol Garcia dijo...

👏es una mujer admirable!!

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