LA VOZ DETRÁS DE LA PLUMA: MARÍA ISABEL P.
Hoy, en «La
voz detrás de la pluma», nos acompaña María Isabel P. Bienvenida y
gracias por aceptar compartir parte de tu valioso tiempo con nosotros.
Empecemos.
¿Qué te
inspiró a convertirte en escritora?
Mis amigas. Empecé
escribiendo anécdotas en broma para hacerlas reír; les gustó, me pidieron más…
y sin darme cuenta aquello se convirtió en una novela.
¿Cómo
nace una historia en tu mente? ¿Empiezas por un personaje, una idea o una
escena?
En mi caso
nació como un juego: la idea de poner apodos a cuatro chicas muy locas y
divertidas fue la chispa. A partir de ahí llegaron los personajes, las escenas
y el tono.
¿Qué
parte del proceso creativo disfrutas más y cuál menos?
Lo que más
disfruto es imaginar las escenas y a las chicas hablando entre ellas; todo está
clarísimo en mi cabeza. Lo que menos me gusta (y cuesta) es traducir eso al
papel: redondear la prosa y domar las frases que en la mente son perfectas.
¿Cómo
manejas el bloqueo del escritor cuando aparece?
No he sufrido
un bloqueo serio, afortunadamente.
¿Cuál ha
sido el mayor reto que has enfrentado como escritora?
El mayor reto
hasta ahora ha sido todo lo administrativo de dar el salto a la autoedición:
organizar el libro, formateo, portadas y papeleo. Emocionante, sí, pero también
un poco caos.
¿Qué
libro o autor ha influido más en tu estilo literario?
Es curioso. Escribí
un libro con mucho humor, pero no soy especialmente fan del humor en los
libros. Más que un autor concreto, creo que me influenció la vida real y las
conversaciones con mis amigas: esas voces son mi referencia.
¿Cómo fue
la experiencia de publicar tu primer libro?
Ha sido
emocionante ver el resultado final y también un reto aprender todo lo que
implica el proceso.
¿Hay
algún género que te gustaría explorar en el futuro y que aún no has intentado?
De momento no.
Esta novela fue una experiencia única y no tengo previsto lanzarme con otro
género. Si algún día me vuelve la chispa, quizá lo piense, pero ahora mismo
disfruto de este único proyecto.
¿Tienes
algún lugar especial donde te gusta escribir o donde sientes más inspiración?
En verano me gusta escribir en el patio, a la sombra,
rodeada de plantas aromáticas. Ese ambiente tranquilo me inspira y me ayuda a
que las palabras fluyan con más facilidad.
¿Hay
alguna manía o costumbre curiosa que tengas al escribir o leer?
Me gusta alternar lecturas, puedo tener varios libros
empezados al mismo tiempo y aun así no confundo sus tramas.
¿Eres más
de escribir de día o de noche?
Cuando venga la
inspiración. No me ciño a horarios. La musa no tiene reloj.
¿Eres
disciplinada o caótica al trabajar?
Fui caótica. Al tratarse de un libro de anécdotas, cortaba
escenas y las movía de un capítulo a otro según me apeteciera, sin reglas
fijas.
¿Eres más
lectora o escritora?
Sin duda
lectora. Leer es lo que alimenta todo lo demás.
¿Qué
crees que necesita una historia para atrapar al lector desde el principio?
Un gancho, una
voz auténtica, un conflicto claro, ritmo y personajes con algo reconocible o
inesperado. En mi caso, los apodos y la chispa entre las chicas funcionan como
anzuelo.
¿Qué
esperas que tus lectores se lleven de tus libros?
Que pasen un
buen rato y se diviertan; que se sientan acompañados y rían con las cosas
pequeñas de la vida.
¿Cuál es
tu recuerdo más antiguo relacionado con los libros o la lectura?
A los once años
mi hermana trajo un libro de la biblioteca y prácticamente se lo quité de las
manos; no se lo devolví hasta terminarlo. Fue la primera vez que una historia
me atrapó de verdad.
¿Cómo
manejas las críticas a tus libros o a tu trabajo?
Escucho lo
constructivo y lo aplico; lo destructivo lo dejo pasar. Me apoyo en amigas de
confianza para filtrar y no tomármelo de forma personal.
¿Quiénes
son las personas que más te han apoyado en tu camino como escritora?
Mis amigas:
unas me animaron a escribir y otras a publicarlo. Han sido mi motor y mi
público más honesto.
¿Cuál es
tu peor miedo como escritora?
La verdad,
ninguno grande porque no me dedico a esto como carrera. Tal vez el único miedo
sería que mis amigas no se vieran reflejadas con cariño en la novela.
¿Alguna
vez sentiste que querías dejar de escribir? ¿Qué te hizo continuar?
No, porque solo
escribí esta historia y, al hacerlo por diversión, nunca sentí esa presión de
abandonar.
¿Qué tipo
de legado te gustaría dejar como autora?
No pienso en un
legado como tal. Si con este libro alguien sonríe, se divierte o se siente
acompañado, para mí ya es suficiente.
¿Qué le
dirías hoy al «tú» del pasado que apenas comenzaba a escribir?
Le diría que se divierta, que no se tome nada demasiado en
serio y que disfrute del proceso. Que lo importante no es escribir mucho, sino
pasarlo bien con lo que se escribe.
¿Qué
consejo le darías a alguien que quiere comenzar a escribir, pero no sabe por
dónde empezar?
Empieza por una anécdota real. Escribe a diario, aunque
sean 15 minutos. No edites el primer borrador; lee mucho y comparte con alguien
de confianza. Y, sobre todo, diviértete.
De todo
lo que has escrito, ¿tienes alguna novela o personajes preferidos?
Como solo tengo una novela, los personajes son especiales:
las cuatro chicas ocupan un lugar grande en mi corazón. Cada una tiene su
rasgo, pero Eva es mi preferida.
Y para
acabar. ¿Quién es realmente María Isabel P.?
Una observadora con libreta, una mezcla de risa y ternura
que se esconde detrás de un nombre.
Muchas
gracias por tu presencia en «La voz detrás de la pluma». Ha sido un honor poder
conocerte un poquito mejor.
Entrevista
hecha por María R. Samón

3 comments:
Que buena entrevista. Y mucho mejor persona mi Marisa. Te deseo mucho éxito y te doy las gracias por tu novela, a mí sí me ha hecho reír. La disfruté y le guardo un huequito en mi corazón por el cariño que hay en cada palabra de ese libro. Un sueño hecho realidad.
Me ha encantado la entrevista por ambas partes.
Me ha gustado la entrevista, me parece una persona honesta e interesante. Voy a comprar el libro y leerlo, necesito un poco de humor en estos tiempos
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